El famoso libro de Buchi Emecheta nos ofrece una profunda reflexión sobre la maternidad, pero también sobre los sacrificios que esta puede exigir a las mujeres. La novela nos recuerda que convertirse en madre no es únicamente sinónimo de felicidad y realización personal: también puede significar renunciar a los propios sueños, afrontar dificultades y vivir sufrimientos que la sociedad tiende a invisibilizar.
Aunque la historia transcurre en Nigeria en los años 40, este libro refleja la realidad actual de muchas mujeres sierraleonesas. Ser mujer significa, ante todo, ser madre. Por ello, una mujer sin hijos puede ser considerada «incompleta» y sufrir la estigmatización de su comunidad. Ser madre también implica, a menudo, asumir sobre los propios hombros la mayor parte de la responsabilidad por los hijos: su educación, su bienestar, su vida cotidiana y, muchas veces, también los gastos económicos, mientras que el padre se desentiende por comodidad.
Esta obra fue muy apreciada por las miembros del grupo 3 y les permitió reflexionar sobre las presiones sociales que las mujeres siguen experimentando en la actualidad.

